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Sedentarismo por pandemia causa sobrepeso en menores

La falta de actividad física y la mala alimentación ha provocado el incremento de entre 5 y hasta 10 kilos entre los menores que ahora sufren de sobrepeso y obesidad, dijo la nutrióloga Sarahi Montes.

Esteban Villalobos Guillén

lunes, 03 mayo 2021 | 13:29

La falta de actividad física y la mala alimentación ha provocado el incremento de entre 5 y hasta 10 kilos entre los menores que ahora sufren de sobrepeso y obesidad, dijo la nutrióloga Sarahi Montes.

Ante este panorama de salud que afecta a los niños y jóvenes de entre 10 y 18 años, el exhorto es a los padres a cambiar sus hábitos alimenticios, para revertir los riesgos del desarrollo de enfermedades crónicas degenerativas en edades tempranas como diabetes, hipertensión, síndrome metabólico y de índole cardiaca.

La nutrióloga destacó la importancia de ser el ejemplo en casa, y comer saludablemente, incluyendo en sus comidas verduras, frutas, cereales, leguminosas, alimentos de origen animal bajos en grasas y que beban agua natural en lugar de aquellas con altos contenidos de azúcar.

“En estos tiempos de pandemia lo importante es modificar la alimentación, lo vimos en el festejo de los niños: hamburguesas, pizzas, dulces y otros fueron los habituales; aquí hacemos un llamado a los padres, cuidar la nutrición adecuada de los niños, brindarles alimentos naturales, frescos y preparados en casa”, apuntó.

Detalló que la alimentación en un menor de edad debe de ser suficiente, equilibrada y variada, a fin de satisfacer sus necesidades individuales, en cuanto a energía y nutrimentos, los cuales son distintos de acuerdo a su edad y ritmo de crecimiento.

Recomendó incluir en su nutrición verduras, frutas, cereales como avena, tortilla, pasta; leguminosas como lentejas, frijol y habas; alimentos de origen animal bajos en grasas que proporcionan proteínas como pollo y pescado; las grasas buenas que se encuentran en el aguacate, cacahuates y almendras; y mantener la hidratación a base de agua natural.

Indicó que es importante transmitirles a los padres de familia que “enseñen a través del ejemplo los buenos hábitos de alimentación para sus hijos”, con el objetivo de que ellos aprendan e incorporen hábitos saludables a su estilo de vida.

Aconsejó que se debe procurar tener comida saludable como una variedad de frutas y verduras picadas que pueden ser acompañadas con limón, como son jícamas, naranjas, guayabas, fresas, uvas, melón, sandía, pepinos, tomates, zanahorias, entre otros.

Planteó que otra opción es tener refrigerios saludables como cacahuates naturales, almendras y nueces en pequeñas raciones, sin otorgarles la bolsa entera para establecer un límite de consumo al niño.

Dijo que debe evitarse la comida chatarra, sobre todo los productos ultra procesados como galletas, refrescos y bebidas azucaradas, golosinas, papas fritas porque se caracterizan por ser muy altos en calorías, azúcares, grasas y sal.