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LAMENTA LA CEM DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO

Lamentamos profundamente que frente a la aparente disyuntiva sobre no criminalizar a la mujer que aborta y preservar la vida del concebido no nacido

Esteban Villalobos Guillén

lunes, 13 septiembre 2021 | 21:15

Tras el resolutivo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por el cual se despenalizó la práctica del aborto en el país, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lamentó que no hayan tomado en cuenta el derecho a la vida del "concebido no nacido".

A través de un comunicado firmado por el presidente del CEM, monseñor Rogelio Cabrera López, señala que luego de un análisis de la resolución, los obispos de México consideraron que, ante lo complejo del tema, "es imprescindible que todos los actores sociales –fuera de un clima de polarización ideológica y sin apegos a posiciones políticas– nos involucremos en una nueva y profunda reflexión que nos permita encontrar un camino común de solución a un problema multidimensional y multifactorial como el que nos ocupa".

Asimismo, expresaron que ninguna mujer debe verse orillada a tomar la decisión de recurrir a la práctica del aborto, situación que, aseguran, en un gran número de casos deja una profunda secuela de dolor; además, se dijeron conscientes de que la cárcel no es una solución a la problemática de la mujer que interrumpe su embarazo, y más bien, puede ocasionar su revictimización. 

"Con este sentir, lamentamos profundamente que frente a la aparente disyuntiva sobre no criminalizar a la mujer que aborta y preservar la vida del concebido no nacido, la Corte haya optado por descartar al segundo, sin buscar la salvaguarda de ambos". 

Recordaron que el derecho humano a la vida se encuentra reconocido y garantizado en la Constitución y en los más importantes Tratados Internacionales en materia de Derechos Humanos y el cual, subrayaron, no puede restringirse para la persona concebida, aún no nacida.

"No es congruente que –en una misma resolución– se lleve a cabo un ejercicio discursivo exhaustivo y una interpretación extensiva para abordar el llamado ´derecho a decidir´ y se aplique una visión restrictiva del derecho humano a la vida, expresamente reconocido en Tratados Internacionales, así como del estatuto biológico, antropológico y jurídico del concebido no nacido y la protección que merece".

Lamentamos profundamente que frente a la aparente disyuntiva sobre no criminalizar a la mujer que aborta y preservar la vida del concebido no nacido, la Corte haya optado por descartar al segundo, sin buscar la salvaguarda de ambos. 

Y concluye “la materia del debate sostenido en la Suprema Corte en días pasados merece un renovado compromiso de todos los actores políticos, de la comunidad académica, de las iglesias y de las organizaciones civiles para garantizar la protección de las mujeres en toda circunstancia, gestando o no, al tiempo que se respete el derecho humano a la vida tanto de la madre como del concebido aún no nacido”. 

“Para ello, la Dimensión Episcopal de Vida, ofrecerá en el curso de los próximos días y semanas, algunos subsidios que ofrezcan criterios técnicos para el análisis y la construcción de propuestas y acciones”.