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El acoso laboral también es violencia hacia la mujer

*Se han atendido 5 casos de este tipo: Zavala

Esteban Villalobos Guillén

martes, 07 diciembre 2021 | 15:35

Al menos 5 casos de violencia laboral son los que se han atendido en Instancia de la Mujer mismos que han sido canalizados a las dependencias correspondientes para su seguimiento correspondiente.

Guadalupe Zavala directora de la dependencia municipal dijo que al no ser Instancia de la Mujer una dependencia que le competa dar seguimiento a este tipo de denuncias todas fueron canalizadas a la Junta de Conciliación y Arbitraje (JCYA) para que atiendan ese tipo de violencia.

Destacó que muchas veces se piensa que la violencia solo implica lo que corresponde a lo físico, pero la violencia laboral quiere decir que se debe estar en un lugar de trabajo donde las mujeres se sientan libres en todos los aspectos

Destacó que estos cinco casos corresponden al sector público y privado, así como aquellas mujeres que trabajan por honorarios, por ello lo recomendable es acercarlas a las JCYA que es la dependencia competente para atender este tipo de situaciones.

Explicó que dentro del ámbito laboral se puede ver que a la mujer la limitan a ciertas labores y es donde se ejerce la violencia laboral y lo mismo sucede dentro de la política, lo cual es lamentable que todavía en este siglo las mujeres no podamos desarrollarnos como profesionistas y políticas en todos los ámbitos.

Es por ello que es necesario que exista una política clara de prohibición del acoso en el trabajo u organización, que el personal tenga claro lo que es el acoso y cómo combatirlo.

Los comportamientos generadores de violencia en la sociedad que se han vuelto recurrentes y tácitamente se han convertido en comportamientos sociales aceptados, aseguró la funcionaria.

Resaltó que la violencia hacia la mujer se define como todo acto sexista que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento, físico, sexual, psicológico, emocional, laboral, económico o patrimonial, entre otros. 

No se trata solamente del maltrato físico o verbal al que se vea sometida una mujer, por el hecho de serlo, atañe a otras formas de violencia, algunas mucho más disimuladas que se presentan muchas veces en espacios más privados y de las cuales poco se habla, subrayó.

Lamentablemente, reiteró, se trata de comportamientos generadores de violencia en la sociedad que se han vuelto recurrentes y tácitamente se han convertido en comportamientos sociales aceptados, y que se consideran “naturales”.

Consideró que los roles tradicionales instituidos por la sociedad siguen vigentes, o no ha sido posible ceder ante las competencias de todos los seres humanos y dejar a un lado la etiqueta de género, por lo que producen obstáculos en el desarrollo laboral de las mujeres.

Quizá es necesario que exista una política clara de prohibición del acoso en el trabajo u organización, que el personal tenga claro lo que es el acoso y cómo combatirlo, que se difundan los procedimientos de respuesta frente al acoso, que se indiquen y se hagan cumplir los procedimientos que usaría la empresa frente a los acosadores, concluyó.