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Cierran al comercio formal y solapan el clandestinaje

El supercierre de negociaciones, la ley seca de los fines de semana y una evidente desatención de supervisión oficial crea los fines de semana, una intensa actividad comercial clandestina que hasta descaradamente se promueve en redes sociales.

Jorge Luis Salayandia Paez

domingo, 02 mayo 2021 | 11:26

 

El supercierre de negociaciones, la ley seca de los fines de semana y una evidente desatención de supervisión oficial crea los fines de semana, una intensa actividad comercial clandestina que hasta descaradamente se promueve en redes sociales.  

En los grupos para venta de artículos seminuevos, renta de casas o de busca de empleo que se encuentran en las redes sociales, diversas cuentas promocionan la venta de “jugos” azules o rojos a domicilio.  

Esta venta clandestina se detona justamente cuando por indicaciones oficiales se cierran los supermercados o entra en vigor la ley seca con los horarios restringidos de lunes a jueves o de los fines de semana.  

En Parral, no hay evidencia de operativos que busquen aseguramiento de vinos o cerveza que se venden de manera clandestina y que los cibernautas conocen a detalle sobre el mecanismo para adquirirlos.  

Con un par de mensajes de WhatsApp llega hasta su domicilio un “repartidor” con licor o cerveza bien fría, sin que el horario o el precio sea lo importante.  

100 o 120 pesos por un six de cerveza no es impedimento ya que lo que importa es la disposición del producto y como calidad el servicio, llega hasta la puerta de la casa con la temperatura idónea para de inmediato hacer el consumo.  

El licor o la cerveza se adquiere de manera legal en los días y horarios permitidos, pero con un precio preferente para mayoristas o bien, aprovechando las ofertas de los centros comerciales.  

Hay centros de distribución de cerveza donde, con mostrar una credencial de estudiante que esté vigente, la venden la cantidad que necesite y con precio de cliente preferente.   

La ilegalidad está no en la adquisición del producto, sino en la venta o comercialización ya que para hacerlo, es necesario un permiso.  

Sin embargo, ante la falta de operativos por parte de los cuerpos de seguridad, la venta ilegal es un gran negocio durante los fines de semana cuando la indicación sanitaria es que no haya actos de comercio para evitar reuniones de personas.  

Las ofertas en los grupos de ventas de artículos seminuevos, de herramientas, de carros o de los diversos servicios que se publican en redes sociales buscan ser sugestivamente específicos que, si busca jugos azules o rojos, envíe su mensaje a un número wspp y de manera helada y de volada…. Llegan a su domicilio.  

La venta clandestina es un gran negocio gracias a la pandemia y los criterios sanitarios del semáforo epidemiológico en turno, pero, lamentablemente lo que realmente la propicia es la nulidad en la realización de operativos de prevención, persuasión o de reacción.