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Advierten aumento en trastornos depresivos entre la niñez

Las principales causas son la separación del entorno escolar y los compañeros de clases

Esteban Villalobos/El diario

lunes, 11 enero 2021 | 11:36

Hidalgo del Parral.- Desde que inició la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid 19, se ha visto un aumento en los trastornos depresivos en la niñez, donde las principales causas son la separación del entorno escolar y los compañeros de clases, además de problemas en los hogares como las pérdidas de familiares a causa del virus y desempleo de padres y madres.

Rocío Covarrubias coordinadora de salud mental destacó que en los infantes se ha detectado problemas de conducta, ansiedad, depresión y conflictos escolares, además de que hubo un incremento en las atenciones de menores por trastornos depresivos. 

A la par de la multiplicación de las consultas en salud mental para adultos, a la niñez también han afectado el aislamiento y los cambios en las festividades como la Navidad, cuando se reunían con seres queridos; esto ha provocado angustia, irritabilidad y ansiedad en los infantes, que deben ser atendidos, sugirió la psicóloga.

Con respecto a las nuevas estrategias de clases a distancia que se implementaron por la contingencia, destacó que hay alumnos que enfrentan agotamiento cognitivo, emocional y físico, por el nivel de exigencia que les implicó adaptarse a los cambios en los métodos. 

Precisó que los altos requerimientos en las aulas han impactado en el rendimiento y la carga de responsabilidad en los menores, por lo que “hay un disgusto por la escuela”.

Explicó que puede ser complicado darse cuenta de los factores de depresión que pasa un infante, derivado de que las condiciones de la emergencia afectan a todos y se normaliza el estado de ánimo decaído.

“El peor de los mitos es que los niños no se deprimen, porque todos somos propensos, no es una etapa normal, es un problema y se debe atender”, enfatizó. 

Subrayó la importancia de observar factores como la pérdida de peso, el insomnio, las dificultades para concentrarse, las expresiones de sentimientos de culpa y, en los casos de mayor riesgo, manifestaciones de pensamientos suicidas.

Entre más rápido se detecte el problema, más completos pueden ser la atención o el tratamiento que requieren los pacientes. Dos observaciones que se pueden valorar cuando comienzan los cuadros depresivos son la frecuencia y la intensidad, por ejemplo, con los berrinches, si se vuelven más constantes o se salen de control.

“Entre los 3 a los 6 años la depresión se presenta con rasgos de ansiedad, fobias escolares, tristeza en su semblante, falta de socialización y de apetito, con rabietas frecuentes; de los 7 años en adelante, también hay cara triste, disgustos constantes, irritabilidad, agresividad, culpa, aburrimiento en todas las actividades, incluso conductas de auto riesgo”, alertó.