Juárez

La otra cara migrante

Daños e insalubridad por concentración de una multitud en El Chamizal

Miguel Vargas
El Diario de Juárez

sábado, 26 octubre 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— La concentración de miles de migrantes en los puentes internacionales Zaragoza y Santa Fe, así como en el parque de El Chamizal, trastocaron las áreas públicas sin que estos acepten ser regulados por autoridades mientras esperan asilo político en Estados Unidos.

Son aproximadamente 2 mil 900 personas connacionales, según un conteo de la Cruz Roja, que en un lapso de dos meses llegaron del sur del país y se asentaron en estos puntos de manera inamovible, ya que se autoorganizaron en turnos para ser atendidos por autoridades migratorias del vecino país.

Según personal de Servicios Públicos del Municipio, en ese lapso del arribo masivo de connacionales a estos lugares, ya hay brotes de desorden que trastornan las áreas comunes.

Usan monumento como baño público

Supervisores de la dependencia aseguraron que el monumento a Benito Juárez del parque Chamizal, es un baño público a pesar de que se les provee sanitarios portátiles en la zona de concentración.

También notaron que tras las temperaturas de la madrugada del viernes, varios árboles de ese parque nacional fueron desgajados de su corteza para usarla como leña y se desprendieron ramas a efecto de mitigar el frío con fogatas, se dio a conocer.

Los trabajadores de Servicios Públicos aseguraron que han hablado en varias ocasiones con los migrantes respecto a la limpieza del parque, donde existen varios contenedores de basura y baños, pero por las noches “por comodidad” usan el monumento a Juárez para hacer sus necesidades, aseguró uno de los supervisores del área.

Dijo que todos los días se recogen de seis a ocho toneladas de basura, la mayoría generada por los connacionales que hicieron campamentos en El Chamizal.

Lo mismo se advierte en los puentes internacionales Santa Fe y Zaragoza, donde la concentración de migrantes trastocó las áreas públicas y al menos generan una tonelada de basura que se recoge a diario, según se informó.

Se resisten a recibir ayuda

Los migrantes concentrados en dichos puntos se resistieron a la ayuda que les ofreció, el jueves y viernes de esta semana, Protección Civil y personal de la Comisión Estatal de Población (Coespo) por el frío.

Según Efrén Matamoros, director de Protección Civil, la madrugada de ayer se tuvo una sensación térmica de -4 grados centígrados y dichas familias no aceptaron la reubicación a albergues a pesar de que traían niños y poca protección para el clima.

La contingencia dio pie a la observancia de la magnitud del problema migratorio aquí, donde oficialmente ya se habla de crear estrategias de adopción permanente de estas personas.

Fue tajante la negativa a ser trasladados a albergues gubernamentales, de asociaciones civiles y religiosas, confirmó también el director de Coespo, Enrique Valenzuela. 

Los migrantes soportaron las bajas temperaturas a la intemperie y como pudieron, sólo protegidos con lonas y la ropa que traían puesta, persistieron en la espera de ser admitidos por el gobierno del vecino país, se aseguró.

Personal de ambas instituciones vivieron ayer por primera vez este fenómeno de resistencia por parte de los migrantes a la ayuda, sin perder de vista que cada vez se posesionan de más espacios públicos, desde el arribo masivo de estos hace un año a la frontera. 

“A media noche nos llamaron hasta mentirosos, porque no nos creían que sufrirían frío, ya que se han disipado recientemente alertas de tormentas”, dijo Efrén Matamoros Barraza, quien confirmó  también que no hubo cobijas ni alimentos para atender la contingencia climática en los lugares donde están establecidos.

Estadísticas oficiales

A su vez, Enrique Valenzuela, titular de la Coespo, consideró el fenómeno del viernes como extraordinario.

Precisó que ante el alto volumen de repatriados y de migrantes en tránsito hacia esta frontera, más los que esperan aquí turno para solicitar asilo político, el paso a seguir pudiera ser la inclusión definitiva de estas personas en la ciudad. 

En el último año se han registrado ante la Coespo aquí, en solicitud de asilo político para Estados Unidos, 19 mil migrantes extranjeros y desde enero a la fecha, fueron repatriados por Juárez más de 16 mil connacionales, según datos oficiales.

La estadística del Instituto Nacional de Migración (Inami), donde no están registrados los 2 mil 900 connacionales que se apostaron hace casi dos meses en los puentes internacionales y en el Chamizal, habla que desde el 27 de octubre del 2018, están registrados 21 mil 802 migrantes de retorno, que esperan en Ciudad Juárez la resolución de su solicitud de asilo político hacia Estados Unidos.

De ellos el 56 por ciento son hombres y 44 por ciento mujeres. Casi 3 de cada 10 son menores de edad, niños y niñas acompañados y el perfil por nacionalidad se distribuye en 12% de El Salvador, 26% de Guatemala, 28% de Honduras y 32% de otras nacionalidades hispanoparlantes. 

Buscan otras opciones

El fenómeno de la migración de personas mexicanas originarias del sur del país que tienen la intención de asilo en EU, “trata de familias desplazadas, víctimas de un proceso violento, víctimas de crímenes”, dijo Arturo Valenzuela, director de Coespo.

Indicó que, como mexicanos, están en su derecho de tomar espacios públicos como El Chamizal y que es riesgoso para las autoridades intervenir en sus intenciones “pero no cuando se compromete la integridad y la salud”, como ayer, en que se intentó sin éxito llevarlos a espacios seguros por el frío.

Precisó que ya son decenas de instituciones públicas y privadas las que están generando esfuerzos y recursos para la atención migratoria.

“Por eso es deseable su inclusión social, su inclusión productiva, para constituirse también, en su momento y oportunidad, y de ser así el caso, en actores dentro de la sociedad y la economía local”, dijo Valenzuela.

Anunció que ya se está en pláticas con la Comisión Nacional de Apoyo a Refugiados donde se está urgiendo a la autoridad migratoria regularizarlos, sobre todo a los cubanos que es el núcleo poblacional que mayormente se queda en esta frontera.

Indicó que se está innovando cada vez más en la atención a migrantes, donde se han detectado riesgos, como cuando se trastornó la frontera con el cierre de puentes el año pasado que amenazó la economía y dinámica de los locales.

Después con la llegada de estas personas se desbordó la capacidad de la Casa del Migrante y del albergue El Buen Samaritano, hubo necesidad de adaptar un espacio en el gimnasio del Colegio de Bachilleres; luego surgieron iglesias y grupos religiosos, pero también se requirió de ampliar para ellos los servicios de salud, servicios públicos, seguridad pública, empleo, protección civil, entre otras demandas atendidas, dijo.

El director de Protección Civil municipal, Efrén Matamoros, consideró que el fenómeno migratorio que se está viviendo localmente cambia radicalmente y como ayer, está mostrando a las autoridades que se tienen que hacer ajustes todos los días. Aunado a ello hoy adoptan actitudes de resistencia y exigencia, comentó. 

Indicó que él personalmente y jefes de Bomberos acudieron la noche del jueves al Chamizal y a los puentes internacionales para solicitar a los migrantes aceptaran la ayuda de trasladarlos a un albergue temporal porque las temperaturas estaban pronosticadas bajo cero.

Pero no creyeron, porque días antes habíamos avisado de las posibilidades de tormenta que no se dieron “como si nosotros mandáramos el frío o la lluvia”, excusó Matamoros.

Dijo que aunque el albergue del monumento a Benito Juárez abrió sus puertas, se albergaron a 48 personas, pero no eran migrantes, sino gente en situación de calle y “desafortunadamente no hubo sopa caliente porque falló el proveedor”, agregó.

Las familias asentadas en El Chamizal, demandaron cobijas, pero se negaron a acudir a albergues, aunque no se contaba con cobertores para entregarles, concluyó.