Espectáculos

Galería: 'Revive' Juana de Arco en la ópera de Bellas Artes

A partir de sus visiones, la joven campesina se asume como libertadora de Francia y comanda el ejército del rey Carlos

Erika P. Bucio / Agencia Reforma

sábado, 10 febrero 2024 | 09:28

En su ópera Giovanna d'Arco (1845), Giuseppe Verdi salva de la hoguera a la heroína que consiguió levantar el cerco de los ingleses en Orleans en la Guerra de los Cien Años.

A partir de sus visiones, la joven campesina se asume como libertadora de Francia y comanda el ejército del rey Carlos en la derrota de los ingleses.

Giovanna d'Arco con libreto de Temistocle Solera, primer libretista de Verdi, según la obra teatral Die Jungfrau von Orleans de Schiller, abre la temporada operística en el Palacio de Bellas Artes con el tenor Ramón Vargas como el monarca francés y la soprano Karen Gardeazabal como Juana.

Una ópera con las claves verdianas desmenuzadas en entrevista por el experimentado cantante: si las emociones mueven las óperas de Puccini, Verdi hace que sus personajes tomen decisiones, pero siempre anteponiendo un bien mayor, como la patria. 

"Las óperas de Verdi son decisiones. Juana de Arco decide salvar al pueblo francés con varias condiciones: nunca acceder ni a la fama ni a la gloria y jamás tener una relación carnal con nadie. El rey decide sacrificar su amor por Juana por el pueblo". -Ramón Vargas, tenor.

Carlos le declara su amor a Juana, tras la victoria contra los ingleses, y le pide que sea ella quien lo corone, pero la heroína solo desea volver a su vida de campesina.

"Las óperas de Verdi son decisiones. Juana de Arco decide salvar al pueblo francés con varias condiciones: nunca acceder ni a la fama ni a la gloria y jamás tener una relación carnal con nadie. El rey decide sacrificar su amor por Juana por el pueblo", expresa Vargas, entregado de lleno a los ensayos.

En otra constante verdiana se presenta el conflicto con el padre que aparecerá en óperas posteriores como Luisa Miller (1849) o La traviata (1853) con una figura paterna controladora.

A pesar de ser un padre amoroso, Giacomo (Mihai Damian, barítono rumano) repudia a su hija al creer que ha sido tentada por el diablo y seducida por el rey. Ante el pueblo que antes la aclamaba, acusa a su hija de brujería y la entrega a los ingleses. Juana muere reconciliada con el padre y como la salvadora de Francia.

"Creo que Schiller y Verdi le dieron una mejor muerte a Juana, muere en batalla, y aparte es ayudada por el rey, eso en realidad no pasó. Tiene una última visión de la Virgen y muere", opina Gardeazabal.

La soprano vuelve al Palacio de Bellas Artes donde debutó con Montezuma de Carl Heinrich Graun en 2021 en el papel de Eupaforice, que marcó el regreso de la ópera al teatro durante la pandemia.

"Siempre digo que tengo muchas ganas de regresar a México, a ver cuando me invitan, ¡pero siempre me invitan a las óperas más difíciles! Mi personaje era dificilísimo, tenía unas coloraturas y unas cosas que yo decía, ¡Madre mía! pero después, ya todo me sentí muy cómoda", relata la soprano.

Ahora al interpretar a la joven campesina, heroína de los franceses, el desafío no es menor.

"Es muy verdiana, tiene estos fortes, en cambio la escritura es Donizetti, entonces tengo que estar luchando en muchas partes con la ligereza y al mismo tiempo, metiéndole al dramatismo y el carácter que requiere el personaje", agrega la soprano.

El elíxir de amor de Donizetti ha sido su única aproximación al repertorio belcantista en su carrera, dominada hasta ahora por Mozart y Puccini.

"Nunca he tenido oportunidad de cantar otras cosas de bel canto, me encantaría porque siento que es algo que a mi voz le viene bien, no soy una soprano de coloraturas rossinianas, pero puedo resolver bien las agilidades del bel canto", asegura la cantante.

Vargas se ha comportado como un generoso maestro en los ensayos, algo que ella considera todo un privilegio además de las referencias históricas que él aporta, producto de sus lecturas. El tenor presidió el jurado cuando Gardeazabal triunfó en el Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli 2012.

"Estoy muy agradecida porque llevo un mes de masterclass con Ramón Vargas", cuenta la soprano radicada en Valencia, España, desde hace nueve años y con gran actividad en Italia.

Es la primera vez que Vargas aborda el título verdiano de manera escenificada, ya hay en su haber una versión en concierto pero le resulta más grato cantar sin tener la partitura delante.

Este podría ser el último rol dramático de Verdi que el tenor añada a su repertorio.

"Ya puse en paz mi corazón con los roles dramáticos verdianos que no se adaptan a mi voz, estoy hablando del Otello, de La forza del destino, estas óperas que no van para mí", dice Vargas.

Una decisión congruente con su máxima de reconocer los propios límites como la clave de su larga carrera.

Aunque revela su deseo de hacer Stiffelio (1850) en México, una ópera con una trama "muy verdiana" que involucra el adulterio de la esposa de un pastor protestante.

Apoya Vargas gestión de Katzarava

El tenor Ramón Vargas tiende la mano a María Katzarava en su nueva responsabilidad como directora artística de la Ópera de Bellas Artes, al haber experimentado en cabeza propia las dificultades que podría enfrentar.

Como su director artístico de 2013 a 2015 logró crear el Estudio de la Ópera de Bellas Artes, que celebra una década, pero también tropezó en su intento por llevar la ópera a todos los rincones del país.

"María tiene un aliado conmigo, yo sé las dificultades que se va a encontrar al querer hacer coproducciones porque yo lo viví. Uno de los problemas es que hay estados que sienten que los chilangos somos centralistas, yo luché mucho para hacer ver que no era el caso. De hecho, algunas óperas las estrenamos fuera de la Ciudad de México, en León o Monterrey.

"Yo espero que María lo logre mejor de lo que yo intenté hacer. Con el apoyo de las autoridades y un presupuesto adecuado, se puede hacer".

Vargas es partidario de erigir un espacio alterno para ensayos en el terreno de La Mariscala, frente a Bellas Artes, propiedad del INBAL. Durante su gestión, se quejó de la saturación del Palacio de Bellas Artes donde como en el juego de la matatena "cada quien agarra lo que puede" (REFORMA 30/11/2017).

"Si se logra eso voy a ser una persona muy feliz", dice. "Eso lo visioné hace diez años".

Con la dirección concertadora de Felix Krieger y la puesta en escena de Juliana Vanscoit, Giovanna d'Arco tendrá funciones el 11, 13 y 15 de febrero.